Lanzan Zymora, el juego de cartas que convierte más de una década de investigación científica en una experiencia para toda la familia

Tras su lanzamiento en la Universidad de Chile, Zymora comienza su distribución y llegará a bibliotecas, establecimientos educacionales, museos y espacios comunitarios de la Región Metropolitana. Desarrollado por el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la Universidad de Chile, en el marco del Concurso Nacional Ciencia Pública del MinCiencia, el juego incorpora contenidos sobre biodiversidad y biotecnología en una dinámica de estrategia y aprendizaje.
El sábado 12 de septiembre, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile se transformó en una gran sala de juego para el lanzamiento de Zymora - Chile como laboratorio. Más de 90 personas participaron en la jornada, donde pudieron conocer el juego, participar en partidas guiadas por monitores y poner a prueba sus conocimientos en un concurso de trivia. La actividad culminó con la entrega de un ejemplar de Zymora a cada asistente.
En sus palabras de bienvenida, la directora del proyecto, María Isabel Guerra, destacó el origen de la iniciativa y algunos de los principales objetivos que impulsaron su desarrollo.
“¿Qué tienen en común el desierto más árido del mundo, nuestros bosques, el litoral y la Antártica? Además de ser parte de Chile, todos esconden una enorme diversidad de organismos capaces de sobrevivir, adaptarse y desarrollar propiedades extraordinarias. Y algunas de esas propiedades pueden convertirse, gracias a la ciencia, en nuevos alimentos, medicamentos, soluciones para la agricultura, enzimas o tecnologías más sustentables”.
“Esa idea está muy cerca de lo que durante años hemos hecho en el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB): investigadores de distintas disciplinas y universidades estudiando organismos, entendiendo cómo funcionan y utilizando herramientas de la biotecnología para imaginar nuevas aplicaciones. De ahí nació una pregunta: ¿cómo contamos esa ciencia de una manera distinta? ¿Y si, en vez de explicarla, pudiéramos jugarla? Así nació el proyecto Chile as a Lab: Conectando la biotecnología del Territorio, financiado por Ciencia Pública. La idea fue transformar parte de ese mundo científico en una experiencia donde cualquiera pudiera explorar Chile, descubrir organismos, combinar conocimientos y herramientas biotecnológicas y convertirlos en innovación”, relató María Isabel.
Durante la jornada, el público pudo conocer de primera mano la propuesta de Zymora y ponerla en práctica en partidas guiadas por monitores. Personas de todas las edades y de diversas comunas de Santiago y el país participaron de una experiencia que combinó estrategia, competencia y contenidos científicos, en un formato diseñado para aprender mientras se juega.
“Uno de los principales desafíos de este proyecto es poder llevar los conceptos científicos más puros, más duros, más difíciles de entender a un juego que sea atractivo, que pueda entregar los conocimientos de manera lúdica. Porque muchas veces a nosotros los científicos, nos cuesta poner nuestro conocimiento en palabras que todos entiendan. Entonces ese fue uno de los principales desafíos: llevar este conocimiento a los niños, las niñas, y todas las familias y que lo disfruten mediante un juego”, explicó la doctora Anamaría Daza Sánchez, encargada de contenido del proyecto.
La experiencia también permitió observar cómo el juego funciona en manos de sus participantes y qué elementos despiertan mayor interés durante las partidas.
“Este juego y todo el conocimiento que estamos transmitiendo es un contenido que quedó demostrado hoy que se puede transmitir a las familias y a un público diverso. Es fácil de aprender, las mecánicas se integran y fue una experiencia enriquecedora, que permitió a los participantes aprender estos contenidos y despertar el interés en la biotecnología y, en general, en la ciencia”, explicó el diseñador del juego, Leopoldo Herrera.
Por su parte, María Elena Lienqueo, investigadora principal de CeBiB y académica del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la Universidad de Chile, también valoró el alcance de la propuesta y su aporte a la comunidad.
“Es muy importante para el CeBiB impactar a toda la comunidad, no solo a la universitaria, sino también a las familias, a los niños y niñas y despertar en ellos el interés por la ciencia. Inspirar a las nuevas generaciones es muy importante, porque la ciencia nos va a llevar muy lejos. No solo necesitamos materias primas; tenemos que darle valor agregado y la ciencia, en especial la biotecnología, puede hacerlo, más aún con todas las características espectaculares que tenemos en nuestro país. Así que estamos muy contentos con este proyecto y sabemos que va a tener un impacto positivo en la comunidad”.
El propio nombre del juego también remite a este vínculo con la biotecnología. Zymora está inspirado en el griego zyme, asociado a fermento o levadura, y comparte raíz con conceptos como enzima y zimología, vinculados a procesos biotecnológicos.

Una década de investigación convertida en un juego
Detrás de las cartas de Zymora existe un trabajo científico desarrollado durante más de una década, vinculado al estudio de microorganismos, biodiversidad y sus aplicaciones biotecnológicas. La propuesta busca llevar parte de ese conocimiento fuera de los espacios tradicionales de investigación y transformarlo en una experiencia que permita acercarse a la ciencia mientras se juega.
Desde el desierto de Atacama hasta los mares australes, Zymora lleva parte de la diversidad biológica de Chile a sus cartas. El juego incorpora organismos nativos reconocibles, como el quillay, el cochayuyo y el kril de los mares australes, para representar la diversidad de formas de vida presentes en distintos territorios del país y las posibilidades que ofrece su estudio desde la biotecnología.
De esta manera, organismos, territorios y herramientas científicas conviven en una misma experiencia de juego. Las cartas no solo representan elementos ficticios, sino que están inspiradas en organismos y conocimientos vinculados con investigaciones y aplicaciones biotecnológicas desarrolladas en Chile.
La propuesta busca así transformar parte del patrimonio natural y científico del país en una experiencia de aprendizaje que pueda ser compartida entre distintas generaciones, tanto en el hogar como en espacios educativos y comunitarios.
¿Cómo se transforma la ciencia en un juego?
En cada partida, los participantes asumen el liderazgo de un equipo de investigación que dirige su propio laboratorio dentro del ficticio Centro de Investigación Zymora. El objetivo es convertirse en el primer equipo en conseguir dos innovaciones biotecnológicas en su zona de juego.
Para lograrlo, los jugadores deben descubrir organismos nativos y aplicar herramientas biotecnológicas compatibles, como ingeniería genética, bioinformática o bioprocesos. De esta manera, conceptos y procesos asociados a la investigación científica se convierten en elementos que los participantes deben combinar estratégicamente durante la partida.
Diseñado para dos a cuatro jugadores, cada partida tiene una duración aproximada de 25 minutos y combina estrategia, toma de decisiones y contenidos científicos.
El juego es uno de los productos del proyecto “Chile as a Lab: conectando la biotecnología con el territorio”, desarrollado por el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la Universidad de Chile y financiado por el Concurso Nacional Ciencia Pública para el Desarrollo de Dispositivos de Comunicación del Conocimiento 2026, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
De la mesa de juego a bibliotecas, escuelas y espacios comunitarios
El lanzamiento marca también el inicio de la distribución de la primera edición de Zymora, compuesta por 1.000 ejemplares que serán entregados gratuitamente en museos, bibliotecas, establecimientos educacionales y actividades de divulgación científica.
La distribución contempla espacios como el Museo Artequin, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y la Casa Central de la Universidad de Chile, además de actividades de divulgación científica como el Festival de las Ciencias 2026 de la FCFM de la Universidad de Chile. A esto se suma una colaboración con el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, que permitirá ampliar el acceso al juego y acercar sus contenidos a nuevos públicos.
Esta primera etapa de distribución busca beneficiar directamente a más de 4.000 personas, llevando Zymora desde la investigación científica y las cartas hacia distintos espacios educativos, familiares y comunitarios.
Para consultar información actualizada sobre las fechas y detalles de distribución, visita: https://www.cebib-chile.com/zymora




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