“Trabajar en CeBiB es muy similar a trabajar en un laboratorio del MIT”: Sara Koshi destaca su experiencia en el Centro
- Belén Honores D.

- 15 hours ago
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Entre junio y agosto, la estudiante de tercer año de Ingeniería Biológica del MIT participó en proyectos de investigación vinculados a la biología computacional y la biodegradación de plásticos, junto a investigadores de CeBiB.
Sara Koshi, estudiante de tercer año de Ingeniería Biológica del Massachusetts Institute of Technology (MIT), realizó una pasantía en el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la Universidad de Chile, en el marco del programa MISTI (MIT International Science and Technology Initiatives), programa que facilita a estudiantes del MIT la realización de experiencias académicas y de investigación en distintos países.
Al postular a MISTI, Koshi buscaba una experiencia que le permitiera practicar su español y conocer América del Sur, y Chile fue su primera opción dentro del programa. Durante la pasantía, participó en distintas actividades de investigación vinculadas a la biología computacional y la biodegradación de plásticos.
Junto a investigadores del Centro, trabajó en el análisis de modelos metabólicos y en el estudio de una proteína (enzima) que podría estar involucrada en procesos de biodegradación del tereftalato, utilizando herramientas computacionales y técnicas experimentales.
Además de fortalecer sus conocimientos en investigación, la experiencia le permitió conocer el trabajo colaborativo que se desarrolla en CeBiB y acercarse a la cultura chilena. En esta entrevista, Sara comparte su experiencia y los aprendizajes que se lleva de su estadía en Chile.
¿En qué proyectos participaste durante tu pasantía y qué conocimientos, metodologías o técnicas aprendiste a partir de esta experiencia?
Trabajé con Valeria Razmilic y con Luis Felipe Castro. Valeria me enseñó sobre modelos metabólicos y trabajé con distintas plataformas en Python para explorar cómo hacer y analizar un modelo metabólico.
Con Luis Felipe trabajé en un proyecto sobre la degradación de plásticos. Al principio, le ayudé con el trabajo de su tesis. Después, me presentó un proyecto nuevo conectado a su tesis que pudiera desarrollar. Él me guió por todos los pasos para realizar mi proyecto tanto en el laboratorio como en la computadora. A medida que pasó el tiempo, me volví más independiente, especialmente en el laboratorio.
Con Valeria aprendí sobre Flux Balance Analysis y cómo ejecutarla en Python con los programas COBRApy, BioServices y Biopython. Con Felipe aprendí y practiqué nuevas técnicas de laboratorio, específicamente cromatografía de intercambio iónico, cromatografía de afinidad a metales inmovilizados, cromatografía de exclusión por tamaño y transformación de Pichia pastoris (Komagataella phaffii). Además, trabajé con nuevos programas que preparan y optimizan proteínas para simulaciones, incluyendo Amber, ORCA, GROMACS y gmx_MMPBSA.
¿Cómo describirías la experiencia de trabajar junto al equipo de CeBiB? ¿Qué destacarías del ambiente de investigación y de la colaboración con investigadores y estudiantes?
En general, la experiencia de trabajar en CeBiB fue muy similar a la de trabajar en un laboratorio de MIT. Sin embargo, hubo algo que me llamó especialmente la atención. Muchas veces, me parece que las personas de MIT están tan enfocadas en avanzar sus propios proyectos que dedican todo su tiempo a trabajar. Pero aquí en CeBiB, la meta era tanto trabajar como pasar tiempo juntos. Por ejemplo, almorzábamos juntos durante una hora o más casi todos los días.
Me encantaban las personas del equipo de CeBiB y voy a extrañarlas muchísimo. Siempre me hacían sentir bienvenida y se han vuelto buenos amigos. Casi cada martes y jueves, un grupo de nosotros íbamos a las barras de calistenia para hacer ejercicios juntos.
También, gracias a ellos, experimenté la vida chilena. Me enseñaron sobre la cultura, la comida y la historia de Santiago y me instruyeron sobre cómo hablar chileno. Gracias a ellos, esta experiencia de trabajar y vivir en Santiago se ha convertido en una experiencia que nunca voy a olvidar.
¿De qué manera esta pasantía ha contribuido a tu formación académica y a tus proyecciones profesionales?
Para mi formación académica, esta pasantía ha hecho dos cosas centrales. Primero, ha mejorado mi español. Entiendo conversaciones, ya sean técnicas o de la vida cotidiana, mejor que cuando llegué a Santiago. También estoy mucho más cómoda hablando en español que antes.
Segundo, esta pasantía me ha permitido aprender y mejorar técnicas de laboratorio y de computación. Esa experiencia va a ser muy valiosa para mi carrera futura.
En términos de mis proyecciones profesionales, esta pasantía me ha mostrado un lado de la bioingeniería que yo no había visto: el área que se enfoca en el medio ambiente. Muchos programas de magíster en Estados Unidos parecen enfocarse en la medicina o en el medio ambiente. Me ha gustado mucho mi trabajo en CeBiB y sé que una carrera enfocada en el área ambiental sería buena para mí.
Desde tu perspectiva, ¿qué fortalezas destacarías de CeBiB y de la investigación científica que se desarrolla en Chile?
Desde mi perspectiva, una fortaleza de CeBiB es su unidad y la posibilidad de conectar recursos y capacidades entre distintas universidades. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Antofagasta pueden enviar microorganismos del desierto de Atacama a investigadores de la Universidad de Chile en Santiago.
Además, al estar integrado por distintas universidades, CeBiB tiene estudiantes con raíces académicas muy diferentes. Estas experiencias pueden ofrecer más oportunidades para generar nuevas ideas.
En términos de la investigación que se desarrolla, CeBiB está abordando problemas comunes en todo el mundo, como la degradación del plástico. Ese trabajo puede tener un impacto muy grande y ayudar a personas de todo el mundo.
¿Cómo ha sido tu experiencia viviendo en Chile? ¿Hay algún aspecto de la cultura, la ciudad o la vida cotidiana que te haya llamado especialmente la atención?
Mi experiencia viviendo en Chile ha sido absolutamente maravillosa. Voy a extrañar Santiago muchísimo y espero poder regresar. La gente chilena siempre fue muy amable y dispuesta a ayudar. También disfruté mucho la comida chilena y, sobre todo, las vistas. Santiago es una ciudad muy hermosa. Además, parece tener todos los climas: en un lugar se puede ver un cactus y una montaña cubierta de nieve. Santiago siempre va a tener un lugar en mi corazón.
¿Qué consejo le darías a otros estudiantes del MIT que estén pensando en realizar una pasantía en Chile a través del programa MISTI? Un MISTI en Chile es una oportunidad para conocer un lugar y mucha gente que va a encantarte. Es una experiencia que va a avanzar tus metas académicas y que va a mostrarte la belleza de nuestro mundo.




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